5 razones por las que la piel de los bebés y niños necesita otro tipo de cuidado
¿Sabías que su piel es mucho más sensible que la de los adultos?
Recién a partir de los 2-3 años la piel infantil empieza a acercarse a la estructura y función de la piel adulta, y el proceso de maduración completa puede extenderse hasta la adolescencia. Por eso, elegir qué ponemos en contacto con su piel durante esos primeros años es realmente una decisión importante.
Es más delgada y permeable
La epidermis de un bebé es hasta un 30% más fina que la de un adulto, y su barrera cutánea todavía se está formando. Esto significa que absorbe con mayor facilidad todo lo que aplicamos sobre ella, tanto los activos beneficiosos como cualquier sustancia potencialmente tóxica, irritante, etc.
Produce menos sebo
Las glándulas sebáceas de los bebés y niños pequeños son menos activas que las de un adulto, por lo que su piel genera menos manto hidrolipídico natural, esa capa que normalmente ayuda a retener humedad y protege de agentes externos. Esto la vuelve más propensa a la sequedad y a irritarse con facilidad, sobre todo en zonas expuestas al roce o al clima.
Tiene una mayor proporción de piel en relación a su peso corporal
En proporción a su tamaño, un bebé tiene mucha más superficie de piel que un adulto en relación a su peso. Esto aumenta la absorción relativa de cualquier sustancia aplicada tópicamente —buenas o malas—, por lo que lo que puede ser una cantidad mínima para un adulto, representa una exposición proporcionalmente mayor para un bebé.
Su sistema inmunológico cutáneo está en desarrollo
La piel no solo protege físicamente: también cumple un rol inmunológico, identificando y respondiendo a lo que entra en contacto con ella. En bebés y niños pequeños, este sistema todavía está en formación, por lo que su piel es más vulnerable y reactiva frente a cualquier ingrediente que apliquemos.
Por eso en Cantares cada una de nuestras fórmulas, contempla tanto la acción específica que se busca de un producto, como cuidar y proteger estas pieles tan susceptibles a todo lo que aplicamos.
Así nuestro Repelente Bio, no sólo repele mosquitos, sino que también mantiene la piel hidratada, evitando que se reseque.
Nuestras dos opciones de Shampoo-Gel de ducha, no sólo limpian, sino que además aportan nutrición e hidratación, para proteger el pH de la piel en todo momento.
Nuestra Crema de Pañal, no sólo protege, sino que además es un verdadero alimento, aportando nutrientes que su piel recibe e incorpora con facilidad, logrando así una nutrición profunda.
Nuestro Aceite de Caléndula de cultivo biodinámico, es el que acompaña en todo momento, conocido tradicionalmente como “El Aceite de las Infancias”, por sus infinitos usos y por ser tan bien recibido por las pieles más sensibles.
Es el conjunto perfecto de: ingredientes nobles + formulación especialmente diseñada para su piel.
